El diccionario de la Real Academia define “mentira” como ‘expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa’. Al sustantivo “mentira” le suelen acompañar adjetivos como “piadosa” u “oficiosa”.
Si hacemos un sencillo ejercicio de conciencia, todos hemos dicho alguna mentira piadosa, o tal vez hayamos sido cómplices de alguna con nuestro silencio. A veces hemos percibido claramente una mentira piadosa.
Si miramos los titulares de prensa de hace una semana, por ejemplo, leíamos que nuestro monarca había sido sometido a una revisión médica y en las palabras de los facultativos escuchábamos literalmente que los resultados habían sido "plenamente satisfactorios" y que no se encontraron "alteraciones dignas de mención". Hoy, sin embargo, leemos el titular de la intervención quirúrgica del Rey:
Era aquélla una forma de restarle importancia a un problema de salud que va más allá de lo personal y se puede convertir en un asunto de Estado. Todavía retumba en nuestros oídos el eufemismo “cese temporal de convivencia” de una de nuestras infantas...
A nivel personal, social, político, histórico, etc., estamos inmersos en continuas “mentiras piadosas”… ¿Se te ocurre alguna?
